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SUISEKI INSTANTANEO
Martes, Febrero 17, 2015

  

¿Cuántas veces habéis oído o leído acerca del “bonsai instantáneo”? Por si sois de los pocos que todavía no, “bonsai  instantáneo” hace referencia a la obtención de un bonsái a partir de material en bruto en una sola sesión (típicamente, en una demostración o taller). Naturalmente, no es posible hacerlo y que el árbol sobreviva.

Pero, ¿es posible lograr un “suiseki instantáneo”? Después de todo, la piedra no es un ser vivo, ¿no? Bien, puedes decidirte a comprar una piedra bonita con un daiza bien adaptado, si puedes pagar el precio; incluso así, sólo estarás en posesión de una buena piedra, y así comenzar la preparación de una presentación de suiseki.

Si lo que tienes es una piedra adecuada sin daiza, puedes pensar en conseguir un suiban (bandejas de bronce o cerámica, sin drenaje), así como arena para exponer. Sin embargo, no deberías pensar que lograr un suiseki acabado es tan sencillo como cubrir el interior del suiban con la arena y poner a continuación la piedra sobre la arena. Sólo teniendo en cuenta el ajuste adecuado entre suiban y piedra, tendrás que pensar en los siguientes equilibrios: tamaña, forma, color, colocación y estación. Así que no es tan “instantáneo”.

Otra opción es usar un paño o cojín adecuados. Hasta cierto punto, esto evita las dudas relativas a la estación, pero decidir cuál es el color o dibujo adecuado es, al menos para nosotros los occidentales, más difícil.

Por descontado, hay un último recurso: colocar la piedra directamente sobre una laja, si la piedra queda estable y en la posición deseada. Esta práctica se usa en algunas exposiciones clubs japoneses. Sólo tienes que tener una piedra madura adecuada.

Confío que os hayáis percatado de mis indicaciones sobre piedra “madura” y “adecuada” y muchos habréis supuesto que tiene que ver con “pátina”, “edad” (en japonés, “yooseki”); si es así, tenéis razón. Dicho de otro modo, es improbable que una piedra que acabáis de recolectar del campo o de una orilla pudiera ser admitida para exponerla de inmediato, cualquiera que sea el soporte en el que penséis. Si no tienes una piedra de contemplación limpia y preparada, no puedes hacer suiseki; y esto lleva más de un instante.

De hecho, la mayoría de los comentarios implícitos o explícitos sobre “suiseki instantáneo” tienen que ver principalmente con el asunto de “daiza o suiban”. Pese a los argumentos basados en la historia, simbolismo y/o estética, me pregunto si realmente no tienen que ver con circunstancias más “mundanas”, que yo relaciono con las posiciones de “recolector” y “coleccionista”:

-     el término “recolector” hace referencia al que “cosecha” las rocas principalmente en la naturaleza, decide su mejor vista y las limpia y prepara,

-          el término “coleccionista” hace referencia al que obtiene la piedra principalmente en su estado final, típicamente en tiendas o mercados especializados o de recolectores.

Un recolector exclusivo normalmente hace también el daiza de la mayor parte de sus piedras. De este modo, él/ella estará más en contacto con la piedra y contribuirá a “envejecerla”, alcanzando un conocimiento profundo de ella que le ayudará a mostrar la piedra de la mejor manera.

Un coleccionista exclusivo normalmente no dispone del tiempo y/o recursos para “cazar piedras” y “cultivarlas”, ni habrá desarrollado las habilidades para hacer daiza; sin embargo, a través de libros y exposiciones, puede haber adquirido un gusto estético para preparar bellas presentaciones de suiseki. El problema para el coleccionista es el de las piedras sin daiza: tendrá que encargar a un artesano experimentado para hacer el daiza, lo que supone tiempo y dinero; entretanto, la piedra se quedará con el artesano, normalmente por varios meses, y no estará preparada para exponerla. La opción del suiban surge si no está dispuesto a esperar a que el daiza esté acabado, pero esta opción funciona mejor en Japón (donde hay una mayor oferta de suiban y doban) que en Occidente. Y sí, un suiban puede adaptarse a más de una piedra. ¿En cuánto al coste? No hay una respuesta absoluta, pero puede decirse que un suiban de alta calidad no es barato, como también ocurre con un daiza de buena calidad.

En definitiva, hay muchas formas de hacer suiseki, pero ninguna de “suiseki instantáneo”, hasta donde yo conozco.

 

 

CUATRO "REGLAS" PARA ELEGIR PIEDRA
Miércoles, Febrero 11, 2015

 Estos comentarios pretenden ser una propuesta de orientaciones para establecer una interesante colección de piedras de contemplación. Ante todo, tengo que advertir que no suponen un conjunto cerrado de ‘leyes’ o ‘reglas’ sobre que, cuántas, qué tamaño y requisitos similares deben cumplir las piedras. En cualquier caso, confío que sean de utilidad para vosotros, al igual que lo son para mí.

 

 

Estas orientaciones pueden expresarse como DIVERSIDAD, ORIGINALIDAD, REPRESENTATIVIDAD y PERSONALIDAD.

 

 

1.  DIVERSIDAD

 

Un maestro japonés decía que ‘el suiseki comienza con una toyama y termina con una toyama’, o algo parecido [Toyama: montaña lejana] y yo comparto su manifestación. Sin embargo, ello no lleva a considerar que la mejor colección de suiseki sea una compuesta exclusivamente por Toyama-ishi, ni lo contrario.

 

Esta sentancia sugiere que la comprensión de las piedras de contemplación se inicia cuando encuentras en la piedra la sugerencia de un paisaje de montaña lejano y que a medida que profundizas en el camino de la comprensión, finalmente llegarás a percibir la verdadera belleza, elegante y sutil, del lejano paisaje de montaña contenido en una piedra (10.000 li en unos pocos centímetros, según un antiguo dicho chino). Pero si no percibes la belleza de las muchas piedras que hay a lo largo del camino, probablemente te habrás perdido gran parte del disfrute.

 

Así pues, tu colección debe mostrar la diversidad de la naturaleza, en color, tamaño, detalles, forma y textura. Incluso si se compone sólo de Toyama-ishi, no debería haber dos piedras ‘gemelas’. Incluso si proviene de un solo origen, es conveniente buscar una variación de color y tipo. En otro caso, si son demasiado parecidas, la impresión será de objetos fabricados.

 

2.   ORIGINALIDAD

 

En tu paseo por el camino de las piedras de contemplación, encontrarás muchas personas: algunas irán en otra dirección, por lo que el encuentro será fugaz, mientras que otras compartirán tu senda por un rato; incluso un puñado de ellas irán contigo la mayor parte del tiempo, pero tú no llevarás su calzado, ni cogeréis las mismas piedras.

 

Es una vía segura a la frustración tratar de encontrar una piedra igual a otra que has admirado en una colección, incluso si es tu propia colección. Más aún, no hay ninguna necesidad de que tu colección se ajuste a los mismos criterios de cualquier otra colección.

 

Mi sugerencia es ésta: si tienes que elegir entre dos piedras, una que te recuerda una maravillosa piedra que admiras y otra no tan maravillosa pero que no te recuerda ninguna otra, deberías elegir la segunda. En otras palabras, es preferible un original no perfecto que una copia absolutamente perfecta.

 

Cuando busco piedras con amigos, con frecuencia dejo que ellos elijan primero, incluso si ya he visto una piedra que me atrae especialmente; cuando ya han elegido, escojo de lo que queda: es un poco arriesgado, pero ayuda a lograr piedras originales, no repetitivas.

 

3.    REPRESENTATIVIDAD

 

Por favor, imaginad que todas vuestras piedras pudieran exponerse juntas en una exposición pública. ¿Cuál es el mensaje que os gustaría dirigir a cada espectador individual? Permitidme que os ayude con algunas sugerencias a modo de ejemplos:

-          Piedras de tu región o país

-          Piedras costeras

-          Piedras del campo

-          Piedras del mundo

-          Piedras recolectadas [no compradas]

-          Evolución histórica

-          Estilos y escuelas

-          Piedras con forma de personas y/o animales

-          Cataratas

-          Piedras con dibujo

 

 

Obviamente, puedes organizer tu collection con arreglo a más de una categoría o criterio, cuidando de que exista un adecuado balance entre las diferentes categorías: si una prevalece en calidad y/o cantidad, las otras parecerán un “añadido” y la colección en su conjunto se verá perjudicada.

 

 

4.   PERSONALIDAD

 

De una manera sutil, tus piedras se desprenderá algún tipo de indicación sobre ti, te guste o no.  Hablarán sobre tus gustos, ambiciones, valores culturales, singularidad y demás. Incluso si la encargas a otra persona, se percibirá un mensaje: la colección estará condicionada por los criterios y gustos de esa persona y aportará poco al placer de la contemplación.

 

Esta orientación puede verse como complementaria de la anterior (representatividd): la representatividad se refiere a las características visibles y físicas de las piedras, mientras que la personalidad tiene que ver con las escondidas e invisibles y se aplica no sólo a la colección en su conjunto sino también a cada una de las piedras. Ninguna piedra debe parecer carente de encaje o significado.

 

*****

 

Supongo que algunos de vosotros pensaréis que estas orientaciones son demasiado vagas y más preocupadas de la consideración global de una colección que de la elección de una sola piedra.

 

En cuanto a la “vaguedad”, hay que tener en cuenta que no es http://www.achaten-suisse.com/ sólo una característica habitual de la cultura japonesa y oriental (como las de “wabi, sabi, shibui, yuguen” o las de “shou, zhou, lou, tou”), sino también de los términos estéticos y éticos (belleza, nobleza, equilibrio, adecuado, calidad, etc.). Normalmente hacen referencia a algo que se aprecia más fácilmente que se expresa.

 

En cuanto a la mayor atención prestada a establecer una colección que a elegir una piedra, es cierto sólo aparentemente. Hay otra implicación escondida y más profunda. Al establecer una colección tú buscas en tu interior y para tu percepción; si lo logras, alcanzarás el placer de hacer corresponder tu percepción visual a la de tu mente y tu corazón y serás capaz de compartir este placer. Así, elegirás sólo aquellas piedras que añadan algo a tu colección y que encajen en ella. Y de este modo, incluso una sola piedra es capaz de mostrar al menos una parte del espíritu de toda la colección, si se expone adecuadamente.

 

 

"Suiseki - Kazari"
Jueves, Abril 3, 2014

1-Abril-2014 

 

¿Había dicho que no quería repetir lo de estar tantas semanas sin asomarme? Pues toma ya, otra vez. Lógicamente, tengo una excusa: en los últimos 3 años había hecho muy pocos trasplantes, principalmente por coincidir su época con rachas de tiempo inestable. Total que este año me he lanzado a ponerme al día: 148 trasplantes en la primera fase (todavía queda una segunda fase, creo que de unos 25/30 para este mes de abril).

“¡Espera, espera! ¿Trasplantes? ¿Es que tienes bonsai?”, preguntaréis algunos. Seré sincero: probablemente no tengo ningún bonsai, sólo pequeños árboles que trato de cultivar y modelar de acuerdo con las pautas del bonsai. De hecho, desde hace bastantes años no expongo árboles; quizá algún día, si considero que alguno de ellos puede llamarse bonsai con propiedad.

Entrando ya en el tema, para mí, 2014 es el año del “suiseki – kazari”. Algunos pensaréis que voy a seguir siendo el mismo pesado de años anteriores, y otros diréis que eso del suiseki vale pero ¿qué es ‘kazari’?.

La verdad es que este término japonés se utiliza en varios sentidos, pero siempre referidos a la decoración, presentación o ambiente. En los ámbitos de la cultura japonesa que nos resultan más cercanos (bonsai, suiseki, ikebana, ceremonia del té) tiene que ver con la presentación de estos objetos para su apreciación. A efectos prácticos, se trata de componer y presentar correctamente, de acuerdo con criterios estéticos japoneses estos objetos para su apreciación por otras personas.

Y efectivamente, desde hace algunos años vengo insistiendo en la poca importancia que se presta a este aspecto en la mayor parte de las exposiciones a las que asisto o de las que he visto fotos. Pero puede decirse que hasta ahora me había limitado casi exclusivamente a comentarios y observaciones verbales. Pues bien, ha llegado el momento de empezar a poner por escrito mis ideas al respecto, coincidentes en su mayor parte con las “tradicionales”, pero no en su totalidad.

En este “post” me limitaré a exponer unos cuantos postulados básicos:

1.         Sin presentación no hay arte

Resulta sorprendente que incluso muchos de los que presumen de seguir totalmente los criterios japoneses (que vienen a tomar casi como “mandamientos”), no tienen apenas en cuenta tales criterios en las presentaciones que hacen en exposiciones. No puede olvidarse que la finalidad última del bonsai, suiseki o ikebana es ser utilizados (expuestos) para crear un momento único inolvidable.

2.         El suiseki – kazari  presenta rasgos específicos

Quizá sea por la falta de material escrito fácilmente accesible referido exclusivamente al suiseki, pero existe la tendencia de trasladar directamente al suiseki las pautas de exposición del bonsai. Previamente, hay que advertir que muchos especialistas y algunos maestros de bonsai suelen centrarse principalmente en el cultivo y modelado de la planta, dejando en nivel secundario lo relativo a la presentación.

Pero, además, basta mirar un bonsai y un suiseki de similar importancia y grupo (en cuanto a tamaño) para comprobar que sus características visuales son muy diferentes. Por ejemplo, un suiseki de 60 cm ocupa una superficie aproximada de 5 a 10 veces inferior al de un bonsai de la misma anchura. Otro ejemplo, el color de un suiseki es casi siempre más uniforme y oscuro que el de un bonsai. Por lo tanto, aun partiendo de unos principios comunes, estos tenderán a plasmarse de manera distinta de acuerdo con estas, y otras, diferencias.

3.         La actual “tradición” es moderna

Cualquiera que haya profundizado en la cultura japonesa con una perspectiva histórica, habrá percibido rápidamente que, como toda cultura, ha evolucionado a lo largo del tiempo y que los criterios estéticos de, por ejemplo, el siglo XIX eran distintos de los del siglo XVII; más aún, que estos criterios cambiaron significativamente entre el siglo XV y el siglo XVII. Incluso habrá percibido que la época Meiji produjo cambios de gran importancia en todos los ámbitos, incluidos los relativos al bonsai y suiseki; las pautas que ahora se presentan como “tradicionales” fueron realmente establecidas a finales del siglo XIX, adaptando, depurando y ‘reconstruyendo’ las aplicadas hasta ese momento.

4.         El ‘keido’ es un estilo, pero no el único estilo

No puede negarse la influencia del ‘keido’ en los ambientes más refinados relacionados con las artes expositivas japonesas y encuentro evidente la influencia del “zen” y del “shoin-té” en sus postulados. Pero ha de tenerse presente que ni siquiera en esos ambientes se aplica el keido siempre y en su forma más estricta. Y, por descontado, existen otras corrientes estéticas, también de inspiración tradicional que, aunque no estén estructuradas como “escuela” se aplican en Japón.

5.         El planteamiento estático tradicional no se adapta a las exposiciones públicas actuales

Las frecuentes alusiones a la ceremonia del té (algo habría que decir sobre la diferencia entre “wabi-té” y “shoin-té”) sitúan las pautas japonesas inspiradas en la tradición como orientadas hacia la contemplación prolongada de una presentación individual. Sin embargo en las actuales exposiciones públicas (japonesas o no), no suele haber ni tiempo ni espacio para esta forma de apreciación; en su lugar, el visitante recorre la exposición, parando en ocasiones algunos segundos ante una de las presentaciones, para continuar casi de inmediato. En estas condiciones, es lógico suponer que esas pautas tradicionales no tendrán el mismo grado de eficacia y que deben ser revisadas y adaptadas una vez más.

De este “manifiesto” no puede ni debe deducirse que estoy en contra de las pautas tradicionales. Todo lo contrario: debemos buscar  en la tradición los principios básicos que las inspiraron para encontrar la mejor forma de aplicarlos en los tiempos actuales.

¿Cuáles son esos principios básicos? Sin pretender agotar el tema, se me ocurren:

-           Importancia del vacío

-           Refinamiento que emana de una sobria elegancia

-           Edad, pátina

-           Asimetría, naturalidad

-           Simplicidad, coherencia, equilibrio

-           Armonía sin reiteración

-           Sugestión relacionada con la naturaleza

-           Atemporalidad del momento

-           Estación

 

Para finalizar, os planteo un par de preguntas, de cara a las próximas exposiciones:

-           ¿Creeis que las mesas de bonsai sirven igualmente para suiseki?

Si pensáis que no:

-           ¿cuáles deben tener una apariencia más ligera?

-           ¿cuáles deben ser más altas?

-           ¿Creeis que los bancos en los que van colocados los bonsai y suiseki deben tener la misma altura? Si pensáis que no, ¿cuáles deben ser más bajos?

 

 

SUISEKI: EXPOSICION EN TOKYO (9/14-febrero-2014)
Lunes, Febrero 10, 2014

Como algunos sabéis, Arishige Matsuura dejó la presidencia de la NSA (Nippon Suiseki Association) hace un par de años, creo. Tras un período de transición, el nuevo Presidente es Kunio Kobayashi, al que muchos conocéis como maestro de bonsai, pero que también es un gran conocedor de suiseki; el Secretario General es Seiji Morimae, que algunos conoceréis por "Bonsai-S-Cube" y la revista "Wabi".

Para empezar esta nueva etapa, se ha organizado una exposición extraordinaria, que coincide en lugar y tiempo con la Kokufu-ten. Por lo que he podido ver y leer, se trata de la exposición más importante de piedras japonesas de los últimos años, con piedras famosas que no habían sido exhibidas públicamente durante muchos años. Además, por primera vez en una exposición pública, se han presentado composiciones en tokonoma (28). El total de piedras expuestas es de casi 170. Asimismo, se exponen algunas mesas y bandejas realizadas por artistas de reconocido prestigio.

El catálogo está muy bien presentado y tiene unas fotos de gran calidad. El precio en Japón es de 30.000 yen; considerando los gastos de envío, puede estimarse que el coste total estará entre 30 y 35 euros.

Siguiendo la práctica habitual en Japón, el catálogo se edita con anterioridad a la inauguración de la exposición, por lo que no recoge imágenes "en vivo" de la exposición. Afortunadamente, Bill Valavanis, editor de la revista "International Bonsai" y una de las personalidades destacadas del bonsai y suiseki en EE.UU., ha incluido en su blog un reportaje, que podéis encontrar en el siguiente enlace:

http://valavanisbonsaiblog.com/2014/02/09/japan-suiseki-exhibition-at-the-tokyo-metropolitan-art-museum/

No es como estar en Tokyo, pero creo que todos podemos aprender haciendo una visita.

 

 

 

FREJUS: SUISEKI Y HAIKU
Lunes, Enero 20, 2014

 

Muchos habéis recibido un mensaje en el que expresaba mis mejores deseos para este 2014 que estamos iniciando, con el lema “TRANQUILIDAD Y CONFIANZA”. Para los que no lo habéis recibido, os lo trasmito con un poco de retraso: TRANQUILIDAD Y CONFIANZA.

 

Por las cosas de final de año, había dejado de lado el contacto a través de esta página y cuando “he vuelto” … ¡Oops!, más de dos meses. Disculpadme, intentare que no se repita.

 

Hay varios asuntos que quiero comentar y que confío en ir tratando en las próximas semanas, pero he querido que el primero sea éste, que a muchos os habrá dejado perplejos.

 

Uno de los primeros en acusarme recibo por esta página ha sido un viejo amigo italiano, que ahora reside en Francia: Marco Favero. Hemos coincidido en muchos congresos y siempre le recuerdo con agrado. Con su acuse de recibo venía una interesante noticia: se estaba preparando una exposición internacional en Francia, para finales de Mayo de este 2014 con una orientación novedosa: SUISEKI y HAIKU. Si habéis reparado en el contenido de esta página, la coincidencia es francamente notable. Inmediatamente acepté su ofrecimiento de participar.

 

Frejus es una población portuaria cercana a Cannes. Para llegar desde España se puede hacer en coche o en avión (el aeropuerto más cercano es Niza, a unos 60 km). También es posible hacerlo por tren, cogiendo un AVE hasta Marsella y desde ahí enlazar.

 

La exposición se celebra del viernes 30 de mayo al domingo 1 de junio y cada piedra tiene que exponerse con un haiku que de alguna manera se relacione con ella. El haiku no tiene que estar escrito en francés, así que, en principio, cualquier idioma es aceptado. Mi consejo, no obstante, es que esté escrito en francés, inglés, italiano o español. Como la exposición se monta el viernes a partir de las 09:00 y la inauguración es a las 16:30, los participantes tendrían que llegar el jueves o el viernes antes del inicio del montaje.

 

El programa es sumamente interesante:

 

Viernes 30 de mayo

16:30               Apertura al público

18:00 / 20:00   Ceremonia de apertura

 

Sábado 31 de mayo

16:00               Conferencias:

                        Historia del Suiseki, por Mathias Retoret

                        Suiseki y Haiku, por Marco Favero

                        La nueva frontera en limpieza: el láser, por Marco Favero

18:30               Cena de Gala

 

Domingo 1 de junio

15:30               Un año en Tokyo, por Chris Cochrane (pendiente de confirmar)

18:00               Clausura

 

La exposición es un concurso, así que habrá premios, 3 por cada categoría (paisaje, objeto, diseño y biseki). Además, habrá la Copa del premio especial y otra Copa para el mejor haiku en relación a la piedra.

 

Como véis se trata de un evento de muy alto nivel e interés, tanto para participar como para asistir. Veis que las mañanas están libres y las tardes con temas para profundizar en el conocimiento de estas dos expresiones de la cultura japonesa, suiseki y haiku.

 

Si queréis participar, el plazo de inscripción finaliza el 6 de abril (domingo). Hay que rellenar una ficha con los detalles y una foto de cada piedra (hasta un máximo de 4) y el haiku correspondiente a cada una de ellas. acheterdufrance.com No más tarde del 15 de abril, se notificará a cada participante las presentaciones que han sido seleccionadas. Si estáis interesados, podéis contactar directamente con Marco Favero (lingbi@orange.fr); podéis hacerllo en español; Marco maneja casi todos los idiomas. Pero si queréis que os eche una mano, ya sabéis dónde me tenéis.

 

Formulario de inscripción:

 

 

Inolvidable: Pamplona 26-10-2013
Martes, Noviembre 12, 2013

Si conocéis o habéis leído algo sobre la ceremonia japonesa del té, estaréis familiarizados con el juego entre lo permanente y lo efímero. Y tampoco os sorprenderá que los elementos típicos de un tokonoma de una ceremonia de wabi-té fuesen un kakemono con la imagen de un personaje budista destacado o con una caligrafía conteniendo algún sutra o poema clásico y un ikebana sencillo, con frecuencia de una sola flor o rama. Al final de la ceremonia, era habitual que el anfitrión mostrase algunos objetos especialmente valorados, por su calidad artística, por su historia o por su antigüedad. El objetivo último era convertir la reunión en un momento único e irrepetible, inolvidable, lo que de otra manera podría considerarse rutinario.

Personalmente, considero ésta una declaración de principios que puede aplicarse en todos los ámbitos de nuestra vida. Pero, en particular, mi idea de lo que debe ser nuestro recorrido por el mundo de las piedras de contemplación es precisamente esa: utilizar las piedras de contemplación para obtener momentos inolvidables de sereno disfrute compartido con otras personas.

¿Queréis que sea más concreto y menos filosófico? Ahí va. Un comentario/crítica que recibimos los locos por las piedras (petromaníacos, si os gusta más) es que el suiseki acaba cuando se hace la peana. Mi respuesta es inmediata: el suiseki no termina con la peana, sino que empieza con ella. Con frecuencia, percibo una expresión de perplejidad en la otra persona, incluso cuando es aficionado al bonsai y/o al suiseki. El objetivo último del bonsai, suiseki, kusamono o ikebana es el mismo: utilizar uno de estos objetos para realizar una composición agradable estéticamente que conduzca al anfitrión y a sus huéspedes a experimentar un momento único e irrepetible, inolvidable. De tal forma que un mismo elemento debe producir sensaciones y emociones distintas cada vez que se utiliza en una presentación.

Cada vez más, soy un coleccionista de momentos inolvidables. Y éste de Pamplona ha sido uno de ellos.

Todo empezó antes del verano. Juantxo Labiano vive en Pamplona y, de alguna manera, entró en el gremio de los “aislados” al que muchos de los amantes de las piedras hemos pertenecido o aún pertenecemos. Para superar ese aislamiento, se ha pasado algunos años por Parla con motivo del Certamen Nacional que se celebra anualmente en el mes de Junio y de esa manera entró en contacto con el grupo de suiseki de Parla y conmigo. Este año, dentro de los diversos eventos que se vienen celebrando para conmemorar el IV centenario de la primera embajada japonesa a España, se ha organizado una semana japonesa en Pamplona, y dentro de los actos previstos le propusieron a Juantxo realizar una exposición de suiseki.

El problema para Juantxo era montar una exposición en consonancia con la importancia de la ocasión y que, además, sería la primera exposición de suiseki a celebrar en Pamplona; y él era un “aislado” y con una colección relativamente escasa de piedras. Así que, ni corto ni perezoso, se dirigió a algunos colegas para ver si podíamos echarle una mano. Y al momento aceptamos unos cuantos. Rafa Monje, Iosu Andueza e Iñaki Isasa, de Guipuzcoa, Beti Andrés, de Vizcaya, Nico, de Burgos, y José Antonio del Llano (en representación del Club de Amigos del Bonsai de Parla) y yo mismo, desde Madrid (unos 400 km).

José Antonio y yo llegamos el viernes por la tarde y estuvimos viendo con Juantxo cómo organizar la exposición, a partir de la distribución del espacio y de las mesas disponibles. Luego había que hablar con los coordinadores de la semana para obtener su aprobación; no hubo especiales problemas, pero siempre se pierde algo de tiempo. Finalmente, empezamos a montar la exposición: unas 25 piedras para 10 mesas de unos 180 cm; éste era un reto algo más difícil. Hubo que calcular cuidadosamente los espacios para cada piedra, procurando que ninguna quedara “asfixiada”, mantener ritmo y variación a lo largo de toda la exposición, decidir las piedras de inicio y fin y algunos otros detalles menores. En torno a las 21:00 horas, la exposición quedó preparada a falta de recibir las últimas piedras.

El sábado 26, a las 9 de la mañana, llegaron Rafa, Pili y Josu, colocaron sus piedras y entre todos realizamos los últimos ajustes. La exposición aparecía sobria, con una discreta elegancia y, dentro de lo que cabe, no abigarrada. Luego, a lo largo del día, atendimos a los visitantes, realizamos dos visitas guiadas, explicando no sólo las ideas básicas sobre el suiseki, sino también algunos detalles y criterios expositivos. Y, sobre todo, hablamos mucho entre nosotros, de manera cordial y distendida. Bueno, también tuvimos una comida de hermandad, a la que nos invitó Juantxo.  Para entonces, ya habían llegado desde Alcalá de Henares (Madrid) Julia y Jaime. Y ya al final de la tarde, a recoger todo y de vuelta a casa, menos José Antonio y yo, que dormimos esa noche en Pamplona, para coger el coche el domingo a primera hora.

No hubo premios ni recompensas (aparte de la comida). Y sin embargo, casi 10 personas acudimos desde diferentes lugares a la llamada de un amigo para realizar una exposición de un día, la primera exposición de suiseki en Pamplona, con un muy buen nivel de ámbito nacional. Y creo que todos nos alegramos de haber participado y regresamos contentos a nuestras casas, tras una jornada de camaradería.

Para mí al menos, ha sido verdaderamente un momento inolvidable.

  

 

 

 

 

 

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