CUATRO "REGLAS" PARA ELEGIR PIEDRA

 Estos comentarios pretenden ser una propuesta de orientaciones para establecer una interesante colección de piedras de contemplación. Ante todo, tengo que advertir que no suponen un conjunto cerrado de ‘leyes’ o ‘reglas’ sobre que, cuántas, qué tamaño y requisitos similares deben cumplir las piedras. En cualquier caso, confío que sean de utilidad para vosotros, al igual que lo son para mí.

 

 

Estas orientaciones pueden expresarse como DIVERSIDAD, ORIGINALIDAD, REPRESENTATIVIDAD y PERSONALIDAD.

 

 

1.  DIVERSIDAD

 

Un maestro japonés decía que ‘el suiseki comienza con una toyama y termina con una toyama’, o algo parecido [Toyama: montaña lejana] y yo comparto su manifestación. Sin embargo, ello no lleva a considerar que la mejor colección de suiseki sea una compuesta exclusivamente por Toyama-ishi, ni lo contrario.

 

Esta sentancia sugiere que la comprensión de las piedras de contemplación se inicia cuando encuentras en la piedra la sugerencia de un paisaje de montaña lejano y que a medida que profundizas en el camino de la comprensión, finalmente llegarás a percibir la verdadera belleza, elegante y sutil, del lejano paisaje de montaña contenido en una piedra (10.000 li en unos pocos centímetros, según un antiguo dicho chino). Pero si no percibes la belleza de las muchas piedras que hay a lo largo del camino, probablemente te habrás perdido gran parte del disfrute.

 

Así pues, tu colección debe mostrar la diversidad de la naturaleza, en color, tamaño, detalles, forma y textura. Incluso si se compone sólo de Toyama-ishi, no debería haber dos piedras ‘gemelas’. Incluso si proviene de un solo origen, es conveniente buscar una variación de color y tipo. En otro caso, si son demasiado parecidas, la impresión será de objetos fabricados.

 

2.   ORIGINALIDAD

 

En tu paseo por el camino de las piedras de contemplación, encontrarás muchas personas: algunas irán en otra dirección, por lo que el encuentro será fugaz, mientras que otras compartirán tu senda por un rato; incluso un puñado de ellas irán contigo la mayor parte del tiempo, pero tú no llevarás su calzado, ni cogeréis las mismas piedras.

 

Es una vía segura a la frustración tratar de encontrar una piedra igual a otra que has admirado en una colección, incluso si es tu propia colección. Más aún, no hay ninguna necesidad de que tu colección se ajuste a los mismos criterios de cualquier otra colección.

 

Mi sugerencia es ésta: si tienes que elegir entre dos piedras, una que te recuerda una maravillosa piedra que admiras y otra no tan maravillosa pero que no te recuerda ninguna otra, deberías elegir la segunda. En otras palabras, es preferible un original no perfecto que una copia absolutamente perfecta.

 

Cuando busco piedras con amigos, con frecuencia dejo que ellos elijan primero, incluso si ya he visto una piedra que me atrae especialmente; cuando ya han elegido, escojo de lo que queda: es un poco arriesgado, pero ayuda a lograr piedras originales, no repetitivas.

 

3.    REPRESENTATIVIDAD

 

Por favor, imaginad que todas vuestras piedras pudieran exponerse juntas en una exposición pública. ¿Cuál es el mensaje que os gustaría dirigir a cada espectador individual? Permitidme que os ayude con algunas sugerencias a modo de ejemplos:

-          Piedras de tu región o país

-          Piedras costeras

-          Piedras del campo

-          Piedras del mundo

-          Piedras recolectadas [no compradas]

-          Evolución histórica

-          Estilos y escuelas

-          Piedras con forma de personas y/o animales

-          Cataratas

-          Piedras con dibujo

 

 

Obviamente, puedes organizer tu collection con arreglo a más de una categoría o criterio, cuidando de que exista un adecuado balance entre las diferentes categorías: si una prevalece en calidad y/o cantidad, las otras parecerán un “añadido” y la colección en su conjunto se verá perjudicada.

 

 

4.   PERSONALIDAD

 

De una manera sutil, tus piedras se desprenderá algún tipo de indicación sobre ti, te guste o no.  Hablarán sobre tus gustos, ambiciones, valores culturales, singularidad y demás. Incluso si la encargas a otra persona, se percibirá un mensaje: la colección estará condicionada por los criterios y gustos de esa persona y aportará poco al placer de la contemplación.

 

Esta orientación puede verse como complementaria de la anterior (representatividd): la representatividad se refiere a las características visibles y físicas de las piedras, mientras que la personalidad tiene que ver con las escondidas e invisibles y se aplica no sólo a la colección en su conjunto sino también a cada una de las piedras. Ninguna piedra debe parecer carente de encaje o significado.

 

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Supongo que algunos de vosotros pensaréis que estas orientaciones son demasiado vagas y más preocupadas de la consideración global de una colección que de la elección de una sola piedra.

 

En cuanto a la “vaguedad”, hay que tener en cuenta que no es http://www.achaten-suisse.com/ sólo una característica habitual de la cultura japonesa y oriental (como las de “wabi, sabi, shibui, yuguen” o las de “shou, zhou, lou, tou”), sino también de los términos estéticos y éticos (belleza, nobleza, equilibrio, adecuado, calidad, etc.). Normalmente hacen referencia a algo que se aprecia más fácilmente que se expresa.

 

En cuanto a la mayor atención prestada a establecer una colección que a elegir una piedra, es cierto sólo aparentemente. Hay otra implicación escondida y más profunda. Al establecer una colección tú buscas en tu interior y para tu percepción; si lo logras, alcanzarás el placer de hacer corresponder tu percepción visual a la de tu mente y tu corazón y serás capaz de compartir este placer. Así, elegirás sólo aquellas piedras que añadan algo a tu colección y que encajen en ella. Y de este modo, incluso una sola piedra es capaz de mostrar al menos una parte del espíritu de toda la colección, si se expone adecuadamente.

 

 

Fecha: 
Miércoles, Febrero 11, 2015